Así era la Mega Escultura en Chetumal

Así era la Mega Escultura

Un vistazo al pasado de la obra de Sebastián

A propósito de su autorización para ser ocupada por la Sectur

Por Omar Capistrán

Retomó está crónica realizada hace ya algunos años para Covadonga Noticias para que las personas que no la conocieron, se adentran a la estructura que por mucho tiempo no fue más que uno de los grandes elefantes blancos en Quintana Roo.

Chetumal.- Y ahí esta. Fiel testigo de que el dinero que gastan los gobernadores no les pertenece a estos. Que son 150 millones de pesos tirados a la basura, o más bien a la bahía.

Un enrejado que ya no sirve absolutamente para nada, pues se encuentra completamente roto, visiblemente cortado por la mano de alguien, marca la entrada a esta estructura, solo dios sabe en que pensaba Sebastian cuando la comenzó a edificar.

Son aproximadamente las 11 de la mañana, la temperatura es muy agradable, aproximadamente 25 grados centígrados debido al ultimo frente frío que azotó a la entidad, no obstante, caminar 500 metros de escolleras puede cansar a cualquiera con una condición física nada envidiable como la mía.

Así, el armatoste mal llamado Mega Escultura se va haciendo cada vez más grande hasta que al final me encuentro en la base, hay wey, pues si esta grande, pienso.

Un graffiti en colores, verde, rojo, naranja, morado y azul da la bienvenida. Trato de distinguir si se trata de una palabra, frase, estrofa más no llego a nada.

Tengo que reconocer que conforme me acerco a esa especie de entrada, que parece más un hueco mal hecho, el estomago comienza a estrujarse ¿Qué me voy a encontrar adentro?

Más graffiti, reconozco la palabra “toro” en una pinta naranja, justo en la entrada, más lo demás no logro traducirlo.

Hago un primer recorrido con la vista antes de entrar, por aquello de “paco el caco”. Alcanzó a ver más pintas, ahora en color negro, los enormes pilares que sostienen la estructura y una especie de lámina en color verde con una especie de acojinamiento, pues ya estoy aquí, vamos para dentro.

El panorama es desolador, inquietante y sobre todo interesante. Se escucha claramente el aleteo de un ave en la parte de arriba, una lamina que pega en algún lugar debido al aire pero lo más extraño, el lugar luce completamente calmo, incluso, puedo asegurar que inspira cierto dejo de tranquilidad.

Se aprecian 5 gigantescas columnas en color blanco, más laminas verdes, las paredes de block, algunas ya podridas por el salitre. Los rayos del sol entran por múltiples rendijas.

Avanzo en línea recta y encuentro un gran numero de estas laminas, cientos que aun están empacadas y otro tanto más regadas en el piso, indudablemente son utilizadas por alguien para dormir, la pregunta es ¿por quien?

Busco alguna escalera para intentar subir pero no la hallo, definitivamente por algún lugar las personas que han entrado aquí suben porque alcanzo a ver mas laminas en una especie de segundo piso. No encuentro ninguna escalera.

Los ruidos del ave y la lamina que pega continúan, llego a la conclusión que quizá las personas que han estado en el lugar gustan de la paz y la tranquilidad. 

Otra pinta en color negro llama más que ninguna otra mi atención, “la lucha de clases esta vigente”.  A comparación de las otras, esta luce sobria y firme, el problema es que nadie la ve. Salvo botellas, latas de cerveza y colillas que se encuentran en el piso.

Continúo el recorrido y salgo por la parte de atrás, entre enormes goteras, el abandono y sobre todo el deterioro de la estructura se hace preocupante pues algunas paredes lucen ya podridas.

Sin mas, doy un a vuelta alrededor y me dirijo hacia las escolleras nuevamente, no hay más que ver.

Esta forma ambiceleste no representa un orgullo para la ciudad donde fue planeada. Solamente es el reflejo de malas administraciones. Mientras, población y turismo se pregunta al verla ¿Qué es eso?

El dato

Al final del periodo del Gobernador Joaquín Hendricks Díaz se empezó a sondear la posibilidad de construir una escultura al nivel de Paris. Así que se contactó conl Sebastian para la construcción del “Monumento al Mestizaje” .  El proyecto original era una mole de acero, concreto y bronce ubicada a 150 metros de la orilla del bulevar Bahía con una altura de 67 metros, contendría un museo, un planetario, acuario, sala de fiestas, restaurante-mirador y área comercial y de exposiciones.

Texto y fotos: Omar Capistrán Espinosa

*Recientemente fue rescatada por el gobierno de Carlos Joaquín González y hace un par de dias, fue autorizada para ser utilizada como oficinas de la Secretaría de Turismo.

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